Esta es una noticia muy habitual que se genera con el final del año y que concentra la ilusión de empezar uno nuevo. Yo con cada diciembre que finaliza me reservo normalmente una tarde a hacer una valoración del año y escribir mis propósitos para el siguiente. Es un momento de recogida y reflexión y me sorprende como mucha gente se agobia ante la idea de plantearse propósitos. Por eso se me ocurrió hacer esta entrada porque lo primero a tener claro es que tienen que ser propósitos concretos , que no sea muy difíciles de conseguir y que te motiven. Si crees que hacer esto te va a crear más ansiedad que beneficio, pues no lo hagas. Lo mejor también es que al menos cada dos meses vuelvas a la lista para ver como va la cosa por si hay algo que querías hacer que has olvidado. Aquí van unas ideas:
Espacio de inspiración y creatividad.