jueves, 8 de octubre de 2020

Cuando compras, votas.

    

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Esta frase tan contundente, "Cuando compras, votas" no es mía, la aprendí en un curso de reciclaje del ayuntamiento de Madrid; y cada vez la escucho en más ámbitos.


Hace mucho que no hablo de mis avances en sostenibilidad pero en una de las últimas visitas a la biblio me encontré con el libro de "Vivir sin plástico" de la pareja Patricia Reina y Fernando Gómez.  Leyendo su libro me doy cuenta que queda mucho por hacer.





Debemos ser conscientes que nuestros hábitos de consumo hacen que las cosas cambien.  Antes la compra on line era para muy pocas tiendas ahora en cambio hay algunas que no tienen espacio físico y existen solo on line.  

Si nosotros nos concienciamos a la hora de consumir; las cosas cambiaran.  Si elegimos opciones más sostenibles las marcas optarán por ello.

Mucho del trabajo que se había avanzado ha dado un paso hacia atrás con la problemática del Covid-19 no queriendo tener contacto con nada que ha podido tocar alguien antes. 


A mí lo que más rabia me da en muchas ocasiones es que se utilicen cosas de usar y tirar.  Por supuesto así debe ser en ámbitos hospitalarios por ejemplo pero creo que no deberíamos seguir aceptando los cubiertos y platos de plástico u otro material que acabe en la  basura a los 20 minutos, los guantes de plástico, los sobreempaquetados (¿plastificar una mandarina tiene sentido?)...

Y es que aunque pensemos que el plástico se puede reciclar y no pasa nada debemos ser conscientes de estas 5 cosas:


  1. El plástico no se biodegrada, es decir que una botella abandonada en la montaña nunca dejará de existir, se convertirá en micorpartículas muy pequeñas pero pasará a ser parte de la tierra, las piedras, el aire...
  2. La descomposición del plástico emite el gas del polietileno uno de los que  más contribuyen al calentamiento global.
  3. Sólo el 9% del plástico que se ha fabricado en la historia a nivel mundial se ha reciclado.  
  4. Es difícil clasificar el plástico para su reciclado.
  5. Algunos plásticos (los que tienen los números 2,3,5 y 6 en el triángulo PET) no se reciclan por seguridad alimentaria.


Con todo esto lo que creo que deberíamos tener claro es que aunque el recliclaje es maravilloso es mucho mejor reducir el consumo de esos productos.  Ya que el reciclaje también consiste en procesos con mucho gasto de energía y en ocasiones de agua.

El mes próximo te enseño algunas de las pequeñas cosas que hemos cambiado últimamente en casa (me considero una mera aprendiz en todo esto con mucho por mejorar) pero si quieres descubrir algunas de las que ya tenemos aplicadas te invito a que leas estos posts:


María P.

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