martes, 22 de mayo de 2018

Safari Madrid







 La última pasión de mi hija mayor son los animales, tanto que nos estamos volviendo unos eruditos viendo los documentales de la 2, así que hace unas semanas pensamos ir a Safari Madrid, inicialmente lo valoramos porque hace aproximadamente 10 años fuimos nosotros y daba mucha penita... los animales y las instalaciones estaban muy abandonadas.

La buena noticia es que el Safari ha recuperado su esplendor de hace años y nuevamente merece la pena disfrutar de los animales estando tan cerquita.  

Puede que como yo te plantees hasta que punto es necesario que tus hijos observen a los animales encerrados en esos espacios pero también considero que los zoos deben ser recintos pedagógicos con proyectos de conservación y cría en cautividad.  También es justo decir que algunos de los animales que se encuentran allí son rescates del tráfico ilegal, dándoles una segunda oportunidad.  Aunque es cierto, que ojalá todos pudiesen ser como Carbárceno.



El hipopótamo pequeñito es puro amor


El Safari Madrid consta de varias partes, la principal y por la que destaca este lugar es la de poder pasar con tu coche (camino marcado) por el entorno de los animales, siempre haciéndolo de manera pausada y pudiendo pararte a observar.  A la entrada del parque te ofrecen una bolsa de zanahorias por 2 euros que también puedes llevar de casa y lo animales ¡lo saben! así que se acercarán al coche a conseguir su recompensa.

Ten en cuenta que el coche es mejor que no lo lleves recién lavado y que tampoco puedes vacilar mucho porque si no las tiernas cabritas se apoyarán en tu ventanilla, para poder verte más de cerca.  Es decir, el coche saldrá directo al túnel de lavado, más o menos.

El paseo en coche consta de varias zonas y según las características de los animales que estén allí te informarán de si puedes parar, que animales no puedes darles de comer y alguna norma más por tu seguridad.



Fuera del coche podrás acceder al minizoo pudiendo ver desde cerca al jaguar, el lince rojo o el puma.  A mí el jaguar me pareció de lo más elegante con un pelaje espectacular, sin menospreciar al puma.




En el reptilario podrás observar serpientes, cocodrilos, iguanas, ranas muy simpáticas y multitud de especies de estas características, hay a gente que le apasiona pero a mí estos animales de sangre fría me dejan igual... fría.  

En la zona del reptilario podrás disfrutar también de una pequeña exhibición donde te contarán multitud de características de estos animales y sacarán alguna serpiente para el disfrute y observación de los más peques.





Lo que no te puedes perder es la exhibición de aves rapaces, hace 10 años me quedé sorprendida de lo que nos enseñaron y de la pasión del hombre que lo contaba, me recordaba a Félix Rodríguez de la Fuente.  Lo mejor de todo, es que él sigue y no ha perdido ni un ápice de esa pasión, es un placer escucharle y ver a buitres y halcones comiendo de su mano.

El Safari Madrid se completa con una zona de cabritas buenas dónde podrás pasar y acariciarlas o incluso cogerlas en brazos siempre que ellas quieran.  

Por un poco más puedes acceder a la pista de karts, paseos en pony y un tobogán gigante (como las antiguas alfombras voladoras).  E incluso en verano hay una pequeña piscina donde refrescarse.


Si te animas a ir te recuerdo que puedes llevar tu propia comida y que hay varios sitios habilitados con mesas y sillas, pero además a la entrada del parque hay un restaurante y en el mismo Safari puestos donde poder comprar también.

Nuestra experiencia fue genial pero he leído en otro blog que la acumulación de coches era tal que no pudieron ver nada, hago el apunte por si puedes elegir un día que no sea de puente o similar.


Y hasta aquí toda la información del Safari Madrid, hasta el próximo post.

María P.