miércoles, 21 de septiembre de 2022

Mis últimas lecturas 16



Este verano me he alucinado de como los libros han ido llegando y solapándose uno sobre otros haciendo que todo cuadre, haciendo que todo se confabulase para decirme: Para, piensa, reflexiona... ¿qué es lo que estás buscando?

Todas las respuestas las tenía yo pero los libros me han ayudado a escucharme.

Aquí algunos de los últimos libros que han pasado por mis manos.




Una educación.  Tara Westover

Aunque leas la contraportada del libro no puedes imaginar su contenido.  Tara, la autora ha nacido en el seno de una familia mormónica, extremadamente mormónica.  No va a la escuela, su padre es un fanático que les enseña a usar armas y huir, su madre se dedica a los aceites esenciales creando un pequeño imperio y a dar la razón al padre aunque quizás algo se cuestiona, algunos de sus hermanos huyen de este mundo pero no pierden el vínculo.

Con 16 años comenzará su huida pero no será un correr sin mirar atrás si no que poco a poco irá descubriendo que hay más vida que el mundo contado por su padre.  Mientras lees tú quieres ir allí y gritar: ¡Tara!, ¡Corre, huye! pero ella parece que no escucha.

Tara nació en 1986.

Una lectura imprenscindible.



Patrimonio.  Una historia verdadera.  Philip Roth

Es la vivencia del autor ante la enfermedad de su padre que tiene un tumor en el cerebro.  Muchas historias que yo he vivido en primera persona.  Tomar decisiones, escapar para poder recobrar el aliento y despedirte.  Si no has vivido una situación similar creo que la historia se lee de una manera diferente, cuando se ha sufrido duele de manera incalculable pero también cura.

Lo que queda de luz.  Tessa Hadley

Aún me pregunto que me llevo a terminar este libro que para mi gusto es insulso.  Dos parejas de amigos, dos matrimonios.  Uno de los varones fallece y los otros tres tendrán que recomponer su vida sin él.  La viuda y el otro matrimonio con el que tienen una estrecha relación.  

La forma de actuar de los personajes a mí me maravilla, desde luego que se nota que estas personas no tienen sangre caliente en las venas.


Yoga.  Emmanuel Carrére

No te dejes llevar por el título porque este libro es mucho más que la experiencia en el yoga del autor.  En él Emmanuel te cuenta parte de su vida, te plantea dudas y se cuestiona situaciones que seguro que tú también has hecho.  No habla como un maestro de yoga si no como una persona muy normal, con sus problemas y que toma el yoga como una vía para mejorar su vida.

Y aunque no te guste la música clásica al final escucharás a Marta Argerich con la Polonesa Heroica y te deleitarás en sus notas.

Si puedes, no dejes de leerlo.




Al borde de un ataque de compras.  Brenda Chávez

Un libro necesario y de los que creo que todos debemos leer, sin ser un libro de autoayuda te hace replantear tu forma de vida.

El consumismo nos aboca a una vida vacía.  ¡Qué paradoja!




Últimos días en Berlín.  Paloma Sánchez-Garnica

Le tocaba el turno a una de las finalistas del Premio Planeta porque seré sincera, a mí estos libros me enganchan y mucho.  Me gusta porque me enseña historia, Últimos días de Berlín transcurre en el inicio de la creación de la figura de Hitler y terminará con su muerte, pero la historia trata de Yuri Santacruz, hijo de padre español que escapando de su pasado irá a Alemania a descubrir la bestialidad que abriga a todos los fanatismos.

Conocerá el amor, la cárcel, la amistad, la lealtad... puede que todo esto te suene pero merece la pena entrar en esta historia.



Gracias Vida.  Lucía Benavente.

Yo a esta autora le tengo mucho cariño, si sólo cuando fui a que me firmase en la Feria del Libro no pude decirle nada porque me echaba a llorar.

En Gracias Vida, Lucía te mete un chute de energía del que te costará volver.  Te hace despertar, te remueve tu vida anterior y te dice que muevas el culo y VIVAS, en mayúsculas.  Porque claro que a veces todo se tuerce y parece una mierda pero joroba, estás vivo.




Por si las voces vuelven.  Ángel Martín

¡BOOM! Atrévete a meterte en esta historia y que te pete la cabeza.  

Porque Ángel Martín se volvió loco y cuando lo lees te puedo asegurar que ninguno estamos a salvo de que eso pase, quizás no para ingresar en un psiquiatrico pero sí esa locura que te lleva a tocar fondo.  A mí todo lo relativo a la mente me causa curiosidad y miedo a partes iguales, porque creo que no sabemos casi nada de ella todavía.

El libro es en algunos momentos duro pero tiene esos puntos de ironía y humor que hacen que reconozcas al autor en cada capítulo.  Un libro muy interesante.

¡Punto para los locos!


Y tú, ¿qué estás leyendo?

María P.



No hay comentarios :

Publicar un comentario

Gracias por colaborar en Estrellas Sin Luna.