martes, 5 de junio de 2018

Escapada a Toledo con niños y un secreto.





Desde que empezaron a asomarse los rayitos de sol, en casa hemos decidido aprovecharlo. Como podéis ver en los últimos post de propuestas de sitios donde ir... que claro con dos salvajitos que madrugan mucho, los días nos cunden un montón.

Domingo por la mañana, amanece y el cuerpo nos pide marcha, ¿dónde podemos ir?  Al campo no porque amenaza lluvia, al centro da pereza porque ya estuvimos ayer, quedarnos en el barrio nos parece aburrido... finalmente decidimos ir a Toledo.


Inicialmente mi idea era pasar un día tranquilo en Toledo lo que nos diese tiempo a ver y la mejor opción era una visita guiada con peques, reservamos con Cuéntame Toledo pero finalmente no pudo ser porque no llegamos al cupo mínimo, así que nos lo dejamos para nuestra próxima visita.

Rápido, tenemos que encontrar otra opción antes de que los enanos empiecen a renegar por tenerles la mañana subiendo cuestas.  Nos repartimos tareas, uno va a la oficina de Turismo y yo (la otra) reservo en el trenecito turístico que recorre Toledo contando cositas de la ciudad.  

Tengo claro que si no hubiese ido con los peques casi seguro no hubiese montado en el tren, pero sí, cuando se es madre hay veces que tenemos que ir a lo cómodo.  El paseo en tren dura alrededor de 50 minutos y te permite visitar todo Toledo ahorrandote mucho que andar.



Durante el viaje para en el Mirador del Valle lo que te permite sacar unas estupendas fotos y volver al tren a terminar el recorrido.  

Mi recomendación es que si vas con carrito elijas el último vagón, podrás sacar mejores fotos y si los niños están cansados de ir sentados tienen un poquito de espacio por el que moverse.




Cuando termina la visita del tren te deja al ladito del Alcázar donde se encuentra el Museo del Ejército, y a mí no es que me encante las cosas del ejército pero nos recomendaron desde la oficina de Turismo que fuésemos a preguntar porque solían tener actividades gratuitas para niños.

Así fue, pudimos disfrutar de un maravilloso cuentacuentos sobre una de las piezas que había en el museo y de la curiosa historia de Fátima que a mi hija le emocionó como una niña que vivió hace tantísimos años se parecía tanto a ella.



Terminado el cuentacuentos nos fuimos a la última planta del museo (que eso sí, es como un laberinto) y allí el Detective Buenavista nos contó un período de la Historia de España en la que muchos querían reinar y dónde se vivió un asesinato, quedando pruebas de todo ello en el mismo museo.



Desde luego una experiencia increíble, especial para los peques pero igualmente interesante para nosotros.

Terminado esto es el momento de comer, aquí no tengo recomendación fuimos a lo fácil y barato y luego a pasear y a visitar la Catedral de Toledo, esto es un clásico.

Ah! cierto, se me olvidaba el secreto... Si vas de Madrid a Toledo en primavera es probable que te encuentres con auténticos mares rojos que son campos maravillosos de amapolas.  ¡¡Me encantan las amapolas!!


Si quieres tener fotos tan chulas como esta para en el kilómetro 55 en un caminito frente a la gasolinera.  

Nosotros fuimos al día siguiente de que por la noche hubiese caído una fuerte tormenta y aunque no estaba tan precioso como el día anterior mereció la pena.

Hasta el próximo post.


María P.