Ir al contenido principal

¡Lo quiero ya!





Hace ya tiempo una amiga me obsequiaba con este enlace para que reflexionase sobre ello y poder compartirlo en el blog.  Otro amigo siempre le he escuchado decir que los niños de ahora no saben lo que es la frustración, no saben aceptar el no.

¿Qué estamos haciendo?


Exigimos a nuestros pequeños que aprendan a compartir y a esperar, a aceptar que no pueden conseguirlo todo; pero a su vez estamos enfrascados en la cultura de la inmediatez, lo quiero lo tengo.

No podemos negar que Internet ha sido un gran avance y que ha ayudado a la globalización, eso está claro, pero también nos ha permitido tener casi todo a golpe de click.

Tenemos la última tecnología móvil, estrenamos armario cada temporada y cada semana nos permitimos más de un capricho.




En el último número del Magazine Mama de Madresfera subrayé los siguientes mensajes:


  • Si la población mundial alcanza los 9.600 millones de personas en 2050, necesitaremos el equivalente a casi tres planetas para mantener el actual estilo de vida. ¡¡tres planetas!!
  • Pensamos que nuestras actuaciones individuales influyen más bien poco en la marcha social y además tendemos a pensar que si todo el mundo lo hace no puede ser malo.
Creo que es el momento de llevar a cabo acciones que nos lleven a un consumo responsable, creo que es el momento de que nuestros hijos aprendan a esperar y a luchar por lo que quieren.




Así que una de las iniciativas que quiero empezar es enseñar a princesa que aprenda a esperar, por eso ante la siguiente necesidad que tengamos que no sea de primer orden vamos a crear el hábito de ahorrar, de manera que aprendamos a recorrer el camino hasta obtener el éxito.

Puede que algún día me venga arriba y siga la iniciativa de Escarabajos, bichos y mariposas de un año sin compras, para aprender a valorar lo que tengo y no tener caprichos tontos.

Y a ti ¿qué te parece todo esto? ¿Como educas a tus peques en este aspecto?

María P.


















Entradas populares de este blog

Reflexiones: Goodbye, things.

  Me apetece tener un espacio donde contarte cosas diferentes, como mi opinión sobre un tema de actualidad, mis reflexiones sobre sostenibilidad o como hoy, contándote como un libro me ha marcado.  No sé cada cuanto publicaré estas conversaciones conmigo misma, hasta donde me mojaré o si se quedará en una única entrada; pero al menos hoy empezamos. Poco a poco han ido cambiando muchas cosas en mi vida, estos últimos tres años han sido un poco combulsos pero he procurado mantenerme serena ante las sorpresas y las adversidades.  Ha habido varios libros que me han hecho reflexionar, replantearme mi vida o mi forma de ser y han conseguido que lleve a cabo cambios que no entraban en mis planes. Ví recomendado el libro de Goodbye, things en alguna cuenta de Instagram que ahora no recuerdo, busqué en mi biblioteca si lo tenían y lo traje a casa con la idea de ojearlo sin entrar en profundidad en los detalles.  Pero los planes que el libro tenía para mí fueron diferentes....

Las mujeres hacen historia: De niñas a leyendas.

  En la última edición de La Feria del Libro acudimos a la presentación del libro "De niñas a Leyendas" donde se contaba la historia de como nació este obra.  Alejandra creció queriendo hacer todos los deportes, fútbol, kárate, correr... mientras el resto se preguntaba por qué con su edad no jugaba con muñecas. A los cuatro años habló con su madre y le confesó que ella nunca conseguiría jugar al fútbol como los chicos de su clase.  Una alarma resonó en la cabeza de su mamá y se dió cuenta de que Álex no tenía referentes femeninos en el deporte que la llevasen a querer seguir esforzándose a pensar que tal vez podría conseguirlo.

Nuevos cambios para una vida más sostenible: vuelta a los clásicos

  El mes pasado me dí cuenta que hacía mucho que no contaba nada de nuestros avances sostenibles así que hoy acumulo un poco de información para animarte a que tú también cambies a una vida más sostenible. Vuelta a los clásicos Confieso que hasta este verano nunca había usado una cafetera tradicional, soy de las que empezó con el café de capsulas y no sabía hacer una cafetera.