miércoles, 6 de abril de 2022

Visitamos La Hiruela (Madrid)

 



Teníamos pendiente la visita a La Hiruela, ahora que parece que la situación pandémica empieza a relajarse el pueblo ya no está tan saturado como cuando no se podía salir de Madrid y los habitantes del pueblo se vieron sobrepasados por el aluvión de madrileños.

La Hiruela es un municipio que se encuentra a más de una hora de la ciudad de Madrid por eso que nosotros hayamos tardado tanto en encontrar la ocasión para visitarlo.  El día que elegimos no era  precisamente soleado, llovía y hacía frío, pero la visita mereció la pena.




Si quieres visitar La Hiruela piensa en madrugar un poco, lo primero porque está lejos y lo segundo porque el aparcamiento es muy limitado, según he leído no es conveniente llegar más tarde de las 10:30h.  Nosotros teniendo en cuenta el día, lo teníamos prácticamente para nosotros solos.


La visita por el pueblo de La Hiruela es como de cuento, pasear por sus calles empedradas, disfrutar de la plaza y dejarte embriagar por el olor a leña de sus calles.  En el mismo pueblo además se encuentra el Museo Etnológico, pero no puedo contarte más de él porque en el mes que nosotros fuimos (febrero) no estaba abierto.


Así que optamos por el plan principal que llevábamos pensado hacer; alguna de sus maravillosas rutas.  Existen cuatro diferentes y algunas combinan tramos, tienes toda la información en su
página web, en ellas te explica la distancia, la dificultad y el tiempo en realizarla.  Yo te aconsejo que si vas con niños el tiempo de realizar la senda le sumes al menos 30 minutitos más.




Nosotros optamos por la de "Los oficios de la vida", es importante que previamente a iniciarla echéis un vistazo a la senda para luego no volverse loco.  Durante el recorrido tendrás señalizaciones de senderos y tendrás que seguir la correspondiente a tu color, aunque a veces es un poco difícil orientarse.  

En la senda de "Los oficios de la vida" es dificultad media baja y es un camino espectacular que te llevará a visitar las antiguas colmenas por una senda llena de árboles (parece que estás en un cuento), en algunos puntos la dificultad media se nota con los niños, para luego bajar hasta el río.  Allí hay un merendero que imagino que será maravilloso días soleados de primavera y verano y puedes ver el antiguo molino.




Además tiene un panel informativo donde podrás conocer como se las apañaba el último molinero que lo habitó, Pablo Palomino.

La siguiente parte del recorrido te hacer subir hasta la carretera donde recorrerás un pequeño tramo al otro lado del quitamiedos para poder llegar hasta las Carboneras y finalmente regresar al pueblo.  Durante el camino además de disfrutar de maravillosos paisajes tendrás que pasar por sus puertas de uno en uno para asegurar que el ganado no pueda hacerlo y tendrás otra vista increíble del Colmenar.


Una vez de regreso en el pueblo visita alguna de las casas que venden deliciosas rosquillas o miel y regresa a casa feliz de disfrutar de otro de esos rincones increíbles de la Comunidad de Madrid.

María P.

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