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En el post de hoy de "fomento de la natalidad" tenemos la razón número 18 y no es otra que cuando tienes hijos te gustan cosas nuevas.
Desde muy pequeña no me ha gustado la ciencia ficción, era algo que no me llamaba, incluso la magia tampoco era uno de mis espectáculos favoritos. Cuando fui creciendo empecé a aborrecer las películas americanas de superhéroes y fantasmadas similares. Para mí una película de intriga y misterio o una en la que te cuenta las realidades de la vida era el verdadero cine.
Hasta que te haces mayor y tienes hijos y entonces las películas del secuestro de una menor en el que el padre hace de todo por encontrarla ya no parece tan divertido, porque piensas que... ¿y si fuese mi pequeñ@? Y en aquellas en las que ves sufrir a un niño porque a su padre/madre le han asesinado por el motivo x... Pues eso, que piensas y el problema es ese, que no te quedas sólo con la película sino que piensas.
Así que entonces viene una serie que todo el mundo define como la continuación de los Goonies y te engaña y te flipas pensando que esos niños son la caña, que desdentado podría haber sido tu amigo de la infancia y te hubieses echado unas risas de escándalo, que Once mola mogollón y ojalá hubieses tenido tú la capacidad de que con un sutil movimiento de cuello dejaras en el suelo a alguno que otro.
Incluso crees que a lo mejor lo de la dimensión alternativa es una posibilidad y que el profesor Clarke podría haber sido tu profesor de Ciencias para meterle más emoción a la cosa.
Y todo esto te lo cuento yo una detractora de la ciencia ficción que ahora prefiere vivir en estos mundos de fantasía que en la cruda realidad.
Gracias hijos.
María P.
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Me apetece tener un espacio donde contarte cosas diferentes, como mi opinión sobre un tema de actualidad, mis reflexiones sobre sostenibilidad o como hoy, contándote como un libro me ha marcado. No sé cada cuanto publicaré estas conversaciones conmigo misma, hasta donde me mojaré o si se quedará en una única entrada; pero al menos hoy empezamos. Poco a poco han ido cambiando muchas cosas en mi vida, estos últimos tres años han sido un poco combulsos pero he procurado mantenerme serena ante las sorpresas y las adversidades. Ha habido varios libros que me han hecho reflexionar, replantearme mi vida o mi forma de ser y han conseguido que lleve a cabo cambios que no entraban en mis planes. Ví recomendado el libro de Goodbye, things en alguna cuenta de Instagram que ahora no recuerdo, busqué en mi biblioteca si lo tenían y lo traje a casa con la idea de ojearlo sin entrar en profundidad en los detalles. Pero los planes que el libro tenía para mí fueron diferentes....
