Me doy cuenta que yo no aprendí bien Historia y que aunque sé que esta materia es inabarcable hay cosas fundamentales que todos deberíamos saber. Creo que en los colegios no se imparte bien esta asignatura. A raíz de las visitas que he ido realizando con mis salvajitos fui consciente de que hay cosas que se tienen que saber, que no se puede dar la espalda a la Historia porque todo lo que pasó es parte de ti. Aunque suene como frase de autoayuda, es cierto.
Así que ahora me emocionó al visitar lugares como el que hoy te traigo y luego me empapó en las lecciones de Historia de los libros de mis hijos. Porque quiero conocer todo eso que no aprendí y aprenderlo yo, para poder explicárselo a ellos de una manera que el día de mañana puedan disfrutar, como hago yo ahora, de estos lugares cargados de Historia.
El Parque Arqueológico de Carranque se encuentra en la provincia de Toledo a media hora de Madrid y se trata de una villa romana, es decir, no es una ciudad romana. En este lugar lo que nos encontramos son las tierras de un romano con dinero por decirlo coloquialmente.
Como ocurre en otros muchos lugares aún queda mucho por descubrir pero actualmente se pueden conocer los restos del edificio palacial que era la carta de presentación para todo el que llegaba. Se mostraba el poderío del lugar con sus columnas de mármol. Posteriormente los visigodos y los musulmanes transformaron estos lugares con su llegada por eso la pared que queda en pie es la de una pequeña ermita que estuvo hasta el siglo XX.
A continuación está el Mausoleo, donde eran enterrados los dueños de la villa y familiares y por último la joya de la corona, La casa de Materno que se encuentra protegida del exterior. En estas ruinas se puede contemplar como era la distribución y disfrutar de los suelos originales llenos de maravillosos mosaicos.
Como en muchos otros lugares, pero creo que mucho más si hablamos de ruinas, considero fundamental poder disfrutar de una visita guiada que te explique cada edificio, nosotros contamos con Rocío que nos ilustró con la explicación de las mosaicos mitológicos que hay representados. Te va a encantar.
Por todo esto ya merece la pena su visita pero para ponerle un 10, al final de la misma, acudes a una sala en la que te pondrás tus propias gafas 3D para poder dar un paseo por las ruinas pero disfrutando de ellas como en su día lo hicieron los romanos. A mí me encantó la experiencia pero sé que para los salvajitos esto fue lo que más les moló.
Así que te recomiendo que reserves tus entradas porque ahora mismo son 5 euros adultos y 3 euros los estudiantes (espero que dure y que no se convierta en un atraco como en otros lugares). Es una experiencia genial para poner en físico lo que están estudiando y poder enlazar todos esos hilos sueltos que tenemos en la cabeza de Historia.
María P.