Casi seguro que ya has oído hablar de este plan en algún momento pero lo mismo como yo, todavía no te habías animado a ello, por eso hoy te dejo nuestra experiencia.
Como ya es por todos conocidos, y si no yo te lo cuento, en algunos pueblos de Guadalajara en los meses de junio y julio se produce la floración de la lavanda y el pueblo se cubre por completo por este olor.
La tradición es visitar sus campos y durante unas fechas concretas de julio, en Brihuega, se hacen un montón de actividades para dar a conocer el pueblo y la tradición de esta planta aromática.
Nosotros fuimos un lunes sin actividades por lo que no sufrimos lo que he leído en otros blogs de aglomeraciones. Tuvimos suerte de que corría el aire y disfrutamos de un agradable paseo por sus campos. Se escuchaban a las abejas que pasean entre los tallos pero en nuestra visita no nos molestaron en ningún momento.
La tradición es ir de color blanco para hacer contrataste con el violeta de los campos. Muchos de estos terrenos son privados y no se puede entrar pero nosotros acudimos al campo de Villaviciosa de Tajuña a menos de 10 minutos en coche de Brihuega donde hay un aparcamiento habilitado y puedes pasear sin ningún problema por un gran campo de lavanda. (Gracias a mi amiga Yoli que me dió el chivatazo)
Se recomienda ir al atardecer porque quedan unas fotos preciosas.
Pero sinceramente la visita no merecería la pena si sólo se quedase en eso teniendo en cuenta que está a una hora de Madrid apróximadamente.
Lo mejor es poder conocer el pueblo de Brihuega que se engalana para la ocasión y viste sus calles del color de la lavanda y blanco. Todo huele de maravilla y puedes encontrar jabones, aceites esenciales, miel... y un montón de productos más con su toque de lavanda.
Pasear por sus calles y conocer sus comercios es todo un planazo. Te dejo la recomendación de la Panificadora Cepedo donde todo estaba rico. Mi madre cogió una pastas riquísimas que tenían un leve aroma a lavanda que estaban buenísimas y las magdalenas super jugositas que trajimos nosotros a casa volaron en cuestión de minutos. Ah y el pan, también muy rico y original.
Así que para nosotros fue un plan de 10 pero por si las moscas te dejo enlace a este otro blog donde cuenta otras realidades de la visita que nosotros no tuvimos por si quieres ir preparada.
María P.






