martes, 6 de septiembre de 2016

Pintar mueble con Chalk paint



Lo prometido es deuda, hicimos la locura y quedó bien.  Ahora te enseño el resultado.

Hacía tiempo que me rondaba la idea de cambiar el mueble de salón, pero el que tenemos está bien y no era plan de gastar el dinero a lo tonto.  Como ya contaba en otro post, el color wengué fue la moda de hace unos años en decoración y creo que es un error; quita mucha luz a los espacios por no hablar del polvo que se acumula.

Así que cuando este junio nos regalaron ese pequeño elefantito de las Islas Canarias supe que era la señal para llevar el cambio a la acción.  Decidimos pintar el mueble del salón en blanco y con chalk paint.

Perdonad las fotos, no tienen mucha calidad pero es que fueron unos días de mucho calor y me dolía tanto la cabeza que no tenía muchas ganas de fotos.

Aquí va el resultado.

ANTES


DESPUÉS


Como podéis comprobar el cambio es más que considerable.

Bueno y después de todo esto y para quién pueda estar interesado en llevar a cabo un cambio de estas características le doy toda la información de nuestra experiencia.
En primer lugar es un poco locura llevar a cabo este cambio con dos pequeños en casa, pero el ansia me podía.  Nosotros tardamos un día y medio.

Nuestro mueble era color wengé y lacado, leímos en internet como hacerlo rápido y bien y tras nuestra experiencia recomendamos:

  1. Limpiar el mueble bien, te recomiendan con un poco de amoniaco pero con un bebé de meses no quería dejar esa peste en casa así que elegimos el Sanytol del anuncio y perfecto.  El motivo de la limpieza es porque si hay manchas de grasa (como teníamos en la puerta) la pintura no agarra bien y requiere de más capas.
  2. Aplicar las capas que sean necesarias, en nuestro caso fueron tres, lo cierto es que era un cambio bastante radical de negro a blanco.  La foto muestra el resultado de la primera capa.
    Primera capa
  3. Entre la capa dos y tres es bueno pasar una lija para que la última capa agarre bien.  Y lo de pasar una lija es comprar una lija fina y pasarla suavemente, no es un gran trabajo.
  4. Por último queda el barniz, también recomiendo que antes de aplicarlo se de una nueva pasada con la lija.  A la hora de pasar con el barniz no compramos el específico de Chalk paint porque no lo tenían pero nos recomendaron otro que ha ido fenomenal.  Elegid acabado mate aunque también está la opción brillo para quien le guste. Ah y recuerda que una vez aplicado el barniz se elimina el efecto pizarra pero en este mueble no era lo que queríamos.
Y ya está, dejar secar y listo.

El material que utilizamos fue:

  1. Pintura Chalk Paint de color blanco.  Dentro del blanco hay también varias tonalidades.
  2. Rodillos de gomaespuma.  También puedes hacerlo con brocha pero el resultado será más rústico.
  3. Pincel para los detalles.
  4. Esponja de lija fina.
El gasto fue de unos 60 euros.  Utilizamos dos botes y parte de otro de pintura de 500 ml.

Así que nada, ¿te animas al cambio?  Hay que atreverse.

Te espero en los comentarios para que me digas que te parece.

María P.